Cuidar implica estar disponibles emocionalmente para otras personas, pero muchas veces ese cuidado se ejerce dejando de lado lo que sentimos, pensamos o necesitamos. Este taller propone un espacio de reflexión y acompañamiento para reconocer que el bienestar emocional no significa “estar bien todo el tiempo”, sino aprender a identificar, validar y gestionar lo que sentimos de forma consciente.
A lo largo de la sesión, se abordará qué es el bienestar emocional, cómo impacta en nuestras relaciones y en las tareas de cuidado, y por qué el autocuidado no debe entenderse como una exigencia más, sino como una práctica necesaria para sostener el cuidado a largo plazo. A través de una introducción clara, un encuadre cuidadoso y ejercicios de reflexión, las personas participantes podrán conectar con la idea de que cuidarse no tiene que ser perfecto, sino intencional y posible en su vida cotidiana.
Este taller busca fortalecer la comprensión de que no podemos cuidar de manera sostenida si descuidamos nuestro propio bienestar, y que el autocuidado consciente es una herramienta clave para construir relaciones más sanas, empáticas y equilibradas.
Objetivo
Que las personas participantes reflexionen sobre la importancia del bienestar emocional como base del bienestar integral, reconociendo su impacto en las tareas de cuidado y en las relaciones interpersonales, así como la necesidad de atenderlo de manera consciente y sostenida.
Que las personas participantes puedan reflexionar sobre la importancia del bienestar emocional como base del bienestar integral en sus tareas de cuidado y en sus relaciones interpersonales.
Reconoce sentimientos y emociones a través de la Inteligencia Emocional